Historia en un tren

El tren que esperaba llegó por fin, acercándose imponente, como un monstruo con vida propia.  Se detuvo y presioné el botón para que la puerta se abriera deslizándose suavemente a un lado.

Tengo el 5B, espero que sea ventana. Me gusta mirar por las ventanas en los trenes, mi alma nostálgica rememora películas románticas, dramas en los que la actriz recuerda un amor perdido o una decisión determinante en su vida.

 Vaya, me toca pasillo. Bueno, me siento en la ventana y si no viene nadie me quedo; aunque me acordé de que era fin de semana de puente y habrían más viajeros.

 El vagón empezó a llenarse de gente, yo estaba metida en mis pensamientos cuando de repente me volví al pasillo y vi que un chico miraba en mi dirección.

 – ¿Te sientas aquí?

– Sí.

Vaya de nuevo.

Me cambié al puesto que me correspondía en realidad con disgusto, y creo que externamente se me notaba, porque el “intruso” me dijo, “si prefieres te dejo mi sitio” . Me sentí avergonzada por mi arranque de malcriadez; “no, no pasa nada”, le contesté.

– Yo prefiero la ventana la verdad, -me dijo al cabo de dos minutos-  me gusta mirar el paisaje y no pensar en nada, solo disfrutar de la tranquilidad de ver transcurrir el tiempo y los lugares… A menos que tenga algún niño como vecino que llore a gritos- Y sonrió.

 – A mí también me gusta la ventana.

– Ah, por eso me miraste con cara de asesina cuando te dije que era mi puesto ¿no?- Comentó en tono divertido.

No pude evitar sonrojarme y bajar la mirada.

– ¿A dónde vas?

– A Valencia, ¿y tú?

– A Alicante, voy a trabajar.

– Yo voy a visitar a unos amigos.

– Bueno, también aprovecharé para descansar.

– ¿Y en qué vas a trabajar un fin de semana largo?

– Voy a dar una charla de escritura creativa.  Soy escritor.

– ¿Ah, sí? Qué interesante. Yo escribo en mis tiempos libres, bueno, y los no libres también porque soy periodista.

– Qué bien, pues yo daré esta charla en unos talleres para jubilados. Son personas con mucho tiempo libre ahora y quieren desarrollar algunas aptitudes.

– Me parece precioso. Admiro a la gente que siempre está interesada en aprender. Aparte, es buenísimo para las neuronas.

– Sí… y tú ¿de qué escribes?

– Escribo en un portal de artículos y en un blog que tengo.

– ¡Anda! ¿Y de qué escribes en el blog?

– Bueno, es un blog personal. Redacto sobre lo que veo, anécdotas, vivencias, etc

– Es impresionante toda la gama de opciones que te da Internet para comunicarte, no deja de sorprenderme las posibilidades que tenemos ahora para hacerlo respecto a cuando yo era un chico apenas, y no soy tan viejo -dijo sonriéndome.

 Aunque lo estaba viendo a la cara, de repente lo volví a mirar , era un hombre de unos 40 años, tez blanca, cabello oscuro que le caía en capas sobre la nuca y las orejas… no era guapo, pero tenía algo, un aire bohemio y desenfadado que a menudo tienen los que se dedican a las letras, y que lo hacía a mi parecer atractivo.

 La charla continuó. Y se prolongó. Me contó de su vida, ingeniero industrial con pasión por las letras. Separado con tres hijos, un día llevó una novela a concurso y para su sorpresa ganó el segundo premio, que le hizo obtener cierto nombre en el mundo editorial. Decidió entonces probar a seguir escribiendo y pasado un tiempo le propusieron dar clases de literatura. Ahora el hobby era la ingeniería.

 Yo le conté de mi trabajo reciente en el equipo de comunicación de una empresa online, mi entusiasmo en el proyecto y mi pasión por escribir. Nos fuimos contando y contando, acercando como quien se abre sin pensar en las consecuencias…

 De repente, sin pensar de nuevo, le dije “Parece que te conociera desde hace tiempo”, y él respondió “Yo he sentido lo mismo”. Nos quedamos algunos segundos mirándonos, en uno de esos momentos cinematográficos que anteceden a una escena apasionada… Yo cambié el tema de conversación entonces…

Los altavoces emitieron el sonido de llegada.

– Estamos en Valencia.

– Sí, aquí me quedo

Una parte de mí deseaba quedarse en la silla. En tres horas nos habíamos contado nuestras vidas. Había sentido el calor de su proximidad y me excitaba. En un momento dado nuestras manos se tocaron y había sido mucho más intenso que un orgasmo.

 Y ahora me tenía que ir.

 Me levanté por fin y cogí mi maleta, él se levantó para despedirme, las manos detrás metidas en los bolsillos del pantalón, nervioso, igual que yo.

– Bueno, pues, ha sido un gran placer conocerte

– Sí, lo mismo digo

…….

….…

– Ya nos veremos entonces, adiós.

– Que te vaya bien.

Y me fui.

Anuncios

12 comentarios en “Historia en un tren

    • Byp que sepas que me hace muchísima ilusión que digas que te gusta, es el primer relato que escribo en mi vida, y me producía cierta ansiedad el publicarlo… así que muchiiiiiiiiiiísimas gracias!!!!
      Si el chico hubiese sabido el nombre del blog deduciría entonces la desubicación de esta chica y hubiese dado el primer paso 🙂
      Un abrazo!

  1. Me ha gustado especialmente el final, ese tren perdido a bordo de un tren. Pienso que si hubiera acabado “bien”, la historia habría sido mucho peor.

    Me alegro de que te hayas animado a escribir relatos. Ya verás como le coges el gustillo.

    Saludos.

  2. ¡¡Jooooolines diario!! ¿No le pediste el teléfono? Ni su nombre? Buenovaledeacuerdo, así tiene un aire mucho más peliculero… aixxxx qué daño nos hace la indústria del romanticismo, ¿eh? Pero qué bonito.

    ¡¡Qué suerte!! Me encanta tu experiencia.

    Besos.

  3. Ya nos veremos entonces, adiós.
    Hermoso y bello relato, buenísimo…, yo hubiese seguido el viaje…, hasta donde termine el recorrido…, pero puedes apreciar que todos quieren un final distinto en tu relato, la magia de tus palabras nos han llevado por una mini novela…, de verdad buena¡
    Un beso
    C.

  4. ¡Que le hubieras dado tu teléfono! ó con cualquier pretexto le hubieses pedido el suyo 😉
    Me alegro hayas dado el primer pasó en el mundo de los relatos, te quedó muy bien, si continuas veras como (dijo Alan) como le agarras gustillo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s