Me encanta conocer tradiciones de los lugares a los que voy, resultan interesantes por las particularidades que denotan de la gente del sitio, o por lo llamativas que pueden resultar al ser diferentes a nuestras costumbres. Estas navidades me fui a caminar por un mercadillo de adornos navideños aquí en Barcelona, y me llamó la atención un tronquito de madera muy simpático que vi en uno de los puestos, tenía dos patitas en el costado de uno de sus extremos que lo hacía estar semilevantado como si fuese un animal; un gorro rojo en el lado contrario a las patas y una carita sonriente pintada en el corte. Después de ver el mismo tronco en diferentes tamaños en los siguientes cinco lugares deduje entonces que debía ser algo típico de aquí.
A los días salí a tomarme algo con unas compañeras de trabajo y una de ellas es barcelonesa, se me ocurrió comentarle sobre los tronquitos y resultó que es una tradición muy catalana para Navidad. Se llama Tió, y el gorrito rojo no es de duende como yo creía sino una barretina típica. En Wikipedia dice que pertenece a la mitología de la zona. Según me contó luego mi compañera, en las casas los padres ponen a principios de diciembre el Tió en una estancia, que es un tronco como de medio metro de largo (los pequeños son de adorno). Ese tronco posteriormente se encargará de repartir regalos a los niños de la casa, y por eso hay que alimentarlo durante todo el mes dejándole cositas para comer. Ah! lo cubren con una manta para que no le de frío.
Entonces la costumbre consiste en que los padres le dicen a los niños que tiene que ponerle comida cada día para que, luego, la noche de Navidad, les traiga regalos “cagándolos”.
Lo bonito de la historia es que ese día los niños cogen un palo que tienen que calentar en la chimenea (o en el radiador de la calefacción como le decían a mi compañera) para luego darle golpes al Tió mientras le cantan una canción, de esta manera logran que “cague” los regalos.
Caga tió -caga tió-
ametlles i torró -almendras y turrón-
no caguis arangades -no cagues arenques-
que són massa salades -que son demasiado salados-
caga torrons -caga turrones-
que són més bons -que son más buenos-
Caga tió -caga tió-
ametlles i torró -almendras y turrón-
si no vols cagar -si no quieres cagar-
et donaré un cop de bastó -te daré un golpe de bastón-
Caga tió!
Así, los padres hacen que los niños vayan a calentar el palo varias veces para, en su ausencia esconder los regalos debajo de la manta del tronco, y al volver encontrarse la gran sorpresa.
Los obsequios van disminuyendo de tamaño a medida que el Tió va “cagando”, hasta quedar en caramelos y cosas pequeñas tipo bisutería….
Lo que me parece curioso es la parte escatológica de la historia, pero si fuera niña me divertiría mucho pegándole al Tió mientras canto para luego obtener regalos…
