Un lugar

Lo conocí cuando tenía 15 años y me dejó prendada… Nunca lo olvidé y cuando volví aquí hace 9 años los busqué de nuevo…

En él me maravillo de los colores de la primavera y los espectaculares tonos del otoño…

En él me he sentado a llorar cuando me he sentido mal, a realizar ejercicios, a hacer picnic con mi chico….

Lo siento parte de mi espacio, tanto, que incluso no me gusta mucho ir los domingos porque se llena de gente y los siento a ellos como intrusos, no son parte de la parroquia

Creo que los lugares se van haciendo especiales en la medida en que vamos viviendo historias en ellos. Algo así es el Retiro para mí…

 

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 425 seguidores